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domingo, 15 de agosto de 2010

Dia 3. OUAZARZATE - KELAA M'GOUNA (versión Badillo&Dani)

A las 6 suena el despertador (como cada día de los que estuvismo en Marruecos).

Hoy ha costado abrir los ojos, el calor y el ruido no nos han dejado dormir hasta hace un par de horas. Ramiro sigue en la cama. En otra ocasión ya estaríamos dandole la vara para que se levantara, pero su noche ha sido aún más movidita. Diarrea y vomitos continuos. Me parece que su estómago no está tan a prueba de bombas como decía anter de ayer. Esta hecho polvo, así que tras una pequeña puesta en común decidimos que la etapa de hoy (95 km) sólo ha haremos Badillo y yo. Rami cogerá el bus hasta El Kelaa para intentar recuperar algo de fuerzas y poder continuar el resto del viaje en bici.

Desayunamos en la avenida principal de Ouazarzate, donde por 12 Dh nos plantan un zumo de naranja, varios panes, un dulce, mantequilla y mermelada. El lugar es una mezcla entre una pastelería y una enfermería: azulejos blancos, mobiliario de hierro con 15 capas de pintura encima . .

A esta hora, y en ramadán, Ouazarzate está desierto. Sólo 4 o 5 guiris como nosotros que desayunan para comenzar sus excursiones en 4x4. Intentamos comprar agua, pero resulta imposible. No hay nada abierto.

Nos queda medio litro de ayer. Confiamos en nuestra buena suerte y decidimos ir saliendo de la ciudad, ya encontraremos algo . . .

Saliendo pasamos por la Kashba de Ouazarzate, preciosa. Nos da pena no haberla visto el dia anterior. Sólo estuvimos paseando por la parte oeste de la ciudad y no perdimos esta otra. En fin . .para la proxima.

Cuando queremos darnos cuenta, estamos ya en la carretera. Son las 8 de la mañana, y ya va calentando algo el sol. Tenemos por delante 95 Km por la Ruta de las Mil Kasbash. La salida de la ciudad impresiona, es como salir a la nada. Casi no hay horizonte, y la ausencia de sombra asusta un poco.

Poco a poco comienzan a aparecer Kasbash. Es increible la capacidad que tienen para trasladarte a otros tiempos. No cuesta imaginar la vida hace unos siglos en estas construcciones.

Pedalear por aquí es especial. Son grandes rectas que se pierden al fondo en la nada. Da tiempo a todo, a hablar, a pensar, a reflexionar... el silendio ayuda.

El pantano de Ouazarzate es enorme y se intuye al sur de la carretera por la que pedaleamos.

Llegamos casi a tocarlo en un punto donde increiblemente vemos un conjunto de kasbash totalmente restauradas, rodeadas de palmeras y mucho verde, es algo parecido a la idea que teníamos de un oasis, pero no, se trata del ROYAL GOLF. Un campo de golf en medio del desierto . . . en fin....

Poco despues encontramos una pequeña tienda en medio de la nada donde conseguimos agua. Uf, al fin podemos dejar de racionar la que tenemos. Compramos 6 litros y nos bebemos 2 en ese momento.


La ruta es cómoda de pedalear, sube y baja con pequeñas colinas, pero es tranquila y relajante. Alcanzamos SKOURA, donde comimos seguramente las mejores ensaimadas de nuestra vida. La vida en estos pueblos fluye sin parar. Todo se mueve. Seguimos.


Desde lejos vemos correr a un chico, nos ofrece un cubo lleno de higos. Compramos la mitad y a falta de bolsas de plastico, usamos el casco de badillo forrado de hojas verdes. Lo reservaremos para disfrutarlos en la próxima sombra.

A la media hora paramos en una construcción, la primera sombra que encontramos consiste en un escalón en la puerta de la casa, que nos permite sentarnos. A partir de las rodillas nos dá ya el sol. Compartimos los higos como un manjar. Me encantan estos momentos.

Pasamos calor, ahora sí es la primera vez en el viaje que el sol está apretando de veras.

Como si alguien nos hubiera oído, por la derecha comenzamos a ver nubarrones. No puede ser. Pue sí, en 20 minutos comienza a llover, en Agosto, en el desierto . . . a ver si va a ser verdad lo del aura . . .

Gritamos y nos reimos. La lluvia nos empapa de energía.


La llegada a El Kelaa es especial. El asfalto mojado evapora el agua a una velocidad alucinante. Notas como el vapor sube.

Rami nos espera en la entrada de El Kelaa. Tiene mejor cara. La suerte, el destino o lo que sea . . . hace que nos espere en la entrada, justo enfrente de una Kashba restaurada en un precioso hotel. Nos dá por preguintar el precio de la triple y nos ofrecen por 300Dh una triple de lujo con desayuno incluído. La habitacion es enorme y con los estandares de un 4 estrellas español... son 9 euros por barba, una bicoca.


Highlights: Ruta de las Mil Kasbash

Km en bici: 95 km (100% asfalto)

Horas en bici: aprox. 5h30

Alojamiento: Hotel XXXX en El Kelaa Mgouna. 300 Dh una triple enorme y lujosa con baño dentro y desayuno. Sin A/C.


Comida: Cenamos en el hotel por comodidad. No merece la pena, comida de calidad normal a precio un pelin caro (35 Dh el tallin), es mejor entrar en el pueblo donde hay muchas mas posibilidades a mejores precios.

Enseñanzas: 
"Por mucha pinta de caro que tenga un sitio, preguntarás siempre cuanto cuesta, lo mismo te llevas una agradable sorpresa"

sábado, 14 de agosto de 2010

DIA 2 . MARRAKECH - AIT BENADOU - OUAZARZATE

Son las 7h00 de la mañana en el Hotel Ali. Estamos en ramadán, y si hay una hora a la que esto se nota es por la mañana temprano. Teniendo en cuenta que han desayunado a las 7 de la tarde, comido a las 11 de la noche y cenado a las 3 y media de la mañana. A estas horas de la mañana, Marruecos duerme.

El único empleado del hotel despierto hace lo que puede para darnos de desayunar a los 4 o 5 clientes que andabamos por allí. Sólo consigue rellenar un termo con algo de cafe, ponernos unos trozos de pan más bien durillos y unos quesitos para que los untemos. La verdad es que no comimos mucho.


A las 7h30 estabamos ya con las bicis y sus alforjas en la estación de autobús de Marrakech. El lugar es un descontrol absoluto. Alrededor de cada autobús hay una serie de personas pululando. Son una especie de intermediarios entre los viajeros y el conductor. A pesar que nosotros ya teniamos el billete comprado desde el día anterior, nos recibe desde fuera de la estación ya uno de ellos y nos lleva al bus en concreto. Está a punto de salir, aunque todavía quedan más de 15 minutos para su hora. Varias familas negocian el precio de meter un congelador en el maletero del bus. Hay gritos, riñas e incluso algún amago de pelea que rapidamente es sofocado por el resto de personas. Nuestro nuevo amigo nos informa que el precio de las bicis es de 90 Dh cada una (la noche anterior nos dijeron 15 Dh cada una). Imaginaros nuestra cara . .  de nuevo  negociar. En una mezcla entre francés, ingles y español cabreado les insistimos en el precio que nos dijeron en la ventanilla la noche anterior . . . el conductor y el amigo ponen cara de "y a mí que me cuentas!" y comienzan a bajar, ya vamos por 50 Dh cada bici. Al ver que no cediamos, el conductor se mete en el autobís y comienza a andar . . . (luego nos dimos cuenta de que era una estrategia común . . . así presionan al que está abajo). A los 5 metros para y vuelve a salir. Finalmente la cosa se queda en 30 Dh por bici. Una vez sentados en el autobus, la sensación es de que medio timo y de falta de sosiego. Las tres bicis y todo nuestro equipaje está en un maletero con la puerta abierta y 15 personas alrededor. No quitamos ojo.

El intercambio de dinero entre manos alrededor del autobus es interminable. Mientras el bus va saliendo de Marrakech con las puertas abiertas, los intermediarios suben y bajan constantemente, pagando y cobrando a distinta gente . . . no conseguimos saber quién es quién.

Por fin estamos en la carretera (con las puertas abierta a ratos y sin aire acondicionado) camino del Tizin' Tichka, el punto más alto entre Marrakech y Ouazarzate, al final de una interminable subida. Nuestra intención era bajarnos aquí para tomar un cruce que pasara por Telouet y terminara en Ait Benadou, pero a pesar de nuestras insistentes indicaciones . . el conductor se pasó y cuando nos dimos cuenta (Badillo lo hizo) estabamos ya bajando.

De modo que, medio estartalados, gritamos al conductor que parara, bajamos, sacamos nuestros bartulos y vimos como el autobus se alejaba dejándonos en medio de la nada.


La sensación es rara. Nos miramos mientras montamos las bicis y cuando nos queremos dar cuenta, ya estamos pedaleando hacia el sur. No merece la pena subir de nuevo el puerto, así qu iremos a Ait Benadou desde abajo y luego volveremos a Ouazarzate.



La carretera es buena y no hay demasiado trafico. En el cruce de Tazentout giramos al norte en busca de uno de los lugares más espectaculares del viaje, el Ksar de Ait Benadou.

La llegada impresiona. Comemos una tortilla bereber en un chiringuito frente al Ksar con unas vistas alucinantes. Allí nos cuidaran las bicis mientras caminamos por el Ksar.

Realmente la visita a pie y la subida arriba del todo merecen la pena. El estado de conservacion es alucinante y las kashbas interiores son preciosas. Si entras por la puerta principal te piden 10 Dh para una asociación de conservación. La entrada por los senderos de la izquierda es gratuíta.

Aquí se han rodado algunas películas de época (Gladiator) y es que el escenario te transporta fácilmente.

Tras la visita, de nuevo en la bici hasta Ouazarzate, donde nada más entrar hacemos una parada técnica para merendarnos un melón riquísimo.


La ciudad de Ouazarzate es una especie de punto neurálgico para el turismo de la zona. Hay multitud de empresas que ofrecen excursiones en 4x4 por las gargantas o noches en el desierto. Cuentan además con varios restaurantes y hoteles de todo tipo.
El hotel que nos aconsejaba la guía Michelín no tenía habitaciones triples, así que elegimos otro situado en la plaza principal. A esa hora era un lugar tranquilo, sin un alma, y por 200 Dh nos ofrecían una triple (sin desayuno) en la que corría algo de brisa.

La cena la hicimos en la misma plaza, en unos de los garitos junto al hotel. Tallín correcto de calidad y precio.

Entre el jaleazo de la plaza, el calor insoportable (la brisa desapareció el ratito de llegar) y los viajes relámpago del pobre  Ramiro desde su cama al cuarto de baño para vomitar el melón fruto de su inminente diarrea . . la noche fue memorable.


Highlights: Ksar Ait Benadou

Km en bici: 42 km (100% buen asfalto)

Horas en bici: aprox. 2h30

Alojamiento: Hotel XXXX en Ouazarzate. 200 Dh la triple con baño dentro pero sin desayuno. Sin A/C
Comida: En Ait Benadou : Chiringuito en tres plantas con vistas al Ksar. Comida sencilla pero rica. Precio Medio. El dueño tiene allí mismo una exposición con cuadros que el pinta. Algunos erán preciosos.

En Ouazarzate: Los dos restaurantes de la plaza tenén una buen carta y buenos precios.

Enseñanzas: 

"Nunca cogerás un bus que lleve en marcha la puerta del motor levantada, siempre intentarás viajar en bus con la empresa SUPRATOURS" (la vuelta la hicimos con ellos: calidad perfecta, mismo precio, puntualidad, rapidez, pocas paradas y aire acondicionado)

"Nunca elegirás un hotel junto a la plaza del pueblo en Ramadán por muy tranquila que parezca. ya que de 21h00 a 4h00 de la mañana estará a reventar de gente, ya que es su lugar de encuentro"